-¿No irías a una convensión de Ciencia Ficción?
-No, la realidad ya es bastante absurda.


Adquirí uno de los deleites literarios de mi infancia: La hija del Espantapájaros de María Gripe, escritora sueca. Me gusta la forma en que esta "escritora de libros infantiles" muestra la soledad infantil. Antes aseguraba que nos empeñamos en creer que no es posible que un niño se sienta solo, pero por lo caótico que se ha puesto el mundo corrijo ahora esa asevereción: somos conscientes de la posibilidad de ésto, solo que estamos tan insensibilizados que no nos sorprende.